Los secretos de 'MasterChef' que evidencian el tongo


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    Escaletas guionizadas, contratos leoninos, amistades, contactos, predilecciones... 'MasterChef' esconde mucho más de lo que se ve y vemos a primera vista. Esta noche la quinta edición de MasterChef echa el cierre en una final en la que de momento sólo es seguro que Edurne estará en ella. Nathan, Jorge, Miri y Elena tendrán que conseguir los otros dos huecos que les llevarán hasta el trofeo del nuevo MasterChef España. La impaciencia me mata, aunque por lo que parece está todo más que cantado.

    Esta edición se puede resumir en dos palabras: tongo y polémica. Expulsiones injustas como la de Elena (aunque después fuera repescada), Laila (sí, olvidó la calabaza, ingrediente principal, pero su trayectoría fue sobresaliente y le valía seguir)y Odhkuu; predilecciones más que obvias por determinados concursantes que de cocina poco y mal; apuesta por los conflictos personales y las atracciones fatales; contactos más que sospechosos... Y, sobre todo, imagen, imagen y más que imagen que se traduce y se traducirá en audiencia, audiencia y más audiencia.

    Todo esto ha encendido durante toda la edición la ira y la cólera de los seguidores del programa. No ha habido noche en que se emitiera que se salvara de las críticas voraces. Los espectadores no somos imbéciles y cuando algo huele mal es que hay algo podrido. Como dice mi madre cuando el río suena agua lleva, y en esta edición ha sonado en dolby surround.
    Varias fuentes cercanas al concurso me han explicado estos días cómo es el funcionamiento detrás de las cámaras de uno de los concursos que más audiencia concentra cada semana.
    Hablan de un 'reality' guionizado, montado y remontado, con concursantes a los que se favorece y otros a los que se perjudica, con escaletas marcadas y preparadas, con, llamémosle, mucha 'magia' (ironía) para que al espectador le llegue lo que quieren que le llegue.

    Sí, quienes lo cuentan son gente muy cabreada y cansada de que de cara al espectador se muestre una cosa que "poco" tiene que ver con lo que realmente sucede. Todo lo que me han explicado encaja a la perfección con lo que se ha visto y nos ha indignado de esta edición.
    Tres meses aislados
    Los concursantes que son elegidos viven tres meses completamente aislados en una casa a las afueras de Madrid. Una casa que consta de tres cuartos baños y habitaciones en las que se llegan a alojar hasta cinco concursantes a la vez, el resto comparten dos o tres.
    El contacto exterior durante estos tres meses, donde los concursantes abandonan todo por un sueño, se resume en dos llamadas telefónicas de cinco minutos o una de 10 a la semana y siempre bajo la tutela de algún miembro de producción. La confidencialidad es clave en un programa que se emite meses después de haber sido grabado.

    Muchos me diréis que cuando uno se mete en algo así es consciente de donde se mete, pero tampoco parece tan claro. El contrato se firma una vez les entregan el mandil de concursante y se monta la fiesta de la elección. De hecho, según estas mismas fuentes que prefieren mantener el anonimato por miedo a represalias, si pones alguna pega "te advierten de que hay otros para elegir". En cada edición se presentan miles de candidatos, así que hay muchos peces en el río para pescar. Lógico.
    El salario que cobran los 3 meses en los que se graba el programa es de un poco más de 1.000 euros netos al mes. Sólo lo cobran durante esos 90 días, después el contrato no incluye ningún pago más. Si quieren ganar dinero a costa de su paso por 'MasterChef', o bien se tienen que buscar la cagá al lagarto ellos mismos, o bien, confiar en que el programa (dado que se convierten en su imagen) les busque algún contrato publicitario, alguna colaboración o algún trabajo que les convierta en cocineros profesionales.
    Está claro que se trata de una especie de quid pro quo. 'MasterChef' les utiliza y muchos de ellos también lo hacen con 'MasterChef'. Participar en un programa con los altísimos datos de audiencia que tiene, les da una imagen, una proyección y un status que sin el programa no hubieran tenido nunca. De hecho, muchos (la gran mayoría) de los ex concursantes han montado negocios de restauración utilizando el 'boom' que les otorga la participación en el, ya digámoslo claro, 'reality'.
    El contrato
    A fin de cuentas el programa les puede llegar a traer (y seguramente lo hará) otras rentabilidades mayores, pero el contrato obliga, según me explican ex concursantes, a que durante los dos años siguientes a su participación, 'MasterChef' sea el dueño de sus derechos de imagen, embolsándose un 30% de lo que perciban. Es decir, es su representante. Y si a los dos años no comunicas que quieres cesar el contrato, éste se renueva automáticamente y a vivir, por decir algo.
    Este contrato "leonino", como lo describen algunos, incluye además un contrato de confidencialidad -lógico teniendo en cuenta que el programa se graba meses antes de emitirlo- que supone que si revelan algo tendrían que hacer frente a una sanción que para el común de los mortales resulta desorbitada (ponerle cinco ceros).
    Las redes sociales de los concursantes son supervisadas por el programa, lógico también.

    Son cobayas en una jaula donde juegan a superarse en un juego lleno de trampas. Sí, trampas, porque no todo lo que se ve en la caja tonta es la verdad. Esto no es nuevo ni lo ha inventado 'MasterChef' ni es ilegal, es algo que ocurre en el 90% de los programas de entretenimiento y, especialmente, en los 'realities'. Es eso de lo que los espectadores hablamos siempre: el guión.
    Las grabaciones
    MasterChef es un programa grabado, sometido a decenas de cortes y montado hasta la saciedad. Se graban miles y miles de horas. De hecho, graban los lunes, viajan los martes y jueves, y graban los miércoles siempre que tienen prueba de exteriores fuera de Madrid. Cuando esto ocurre, que es muy habitualmente, sólo los sábados y domingos les dan clases de cocina de unas dos horas de duración. Si la prueba es en Madrid tienen una clase más los jueves, aunque esto es excepcional. ¿Pero esto no era un concurso de cocina? No me aclaro.
    De esas miles de horas grabadas nosotros sólo vemos una pequeñísima parte, la más ínfima de todas. Vemos cómo cocinan, cómo les juzgan, cómo salen al exterior a hacer determinadas pruebas, cómo se pelean (pero sólo hasta donde quieren que veamos), cómo luchan y cómo son expulsados o salvados. Pero detrás hay muchísimo más.
    Según fuentes del programa, en las pruebas en las que nosotros les vemos enfrentarse en solitario a los fogones están acompañados por cocineros que les ayudan a realizar el plato.
    Bueno, ayudan es decir mucho. Al parecer, se ayuda o se perjudica. La mayoría de las veces les aconsejan qué ingredientes usar, cómo cocinarlo mejor, qué utensilios usar, etc. Sin embargo, hay veces que les intentan llevar más al límite y en lugar de echarles una mano les ponen alguna que otra zancadilla. Les apagan los fogones, les omiten algún ingrediente o de repente se materializa por arte de birlibirloque un bol de merengue en la mesa de un concursante... Hay que mantener al espectador pegado al televisor. ¿Pero quiénes son los que eligen a quién ayudar y a quién no? ¿Y por qué? A la segunda os respondo rápido: porque esto es un negocio.
    En busca del ganador
    El objetivo de 'MasterChef' no es otro que encontrar y apostar por el producto de marketing más refinado. Es decir, tiene que ganar o acercarse a la final el que mejor imagen dé al concurso, con el que más rentabilidad y beneficios pueda sacar, el que mejor se venda y el que más capacidades de exposición tenga. Vamos, que lo de un buen cocinero lo dejamos para otra ocasión.
    Por lo menos en esta edición, aunque las mismas fuentes me cuentan que hay en otras ediciones los concursantes han sabido por casualidades de la vida quién iba a ser el expulsado/a antes de que lo fuera. No sé si será verdad, pero la duda ya está ahí y a mí después de hablar con ellos se me ha quedado una desazón que ni os cuento.
    No hay nada que se escape a la improvisación ni a las decisiones del momento. Todo es medido. Igual un día hacen un plato de mierda y les aplauden porque conviene y dos semanas después ya no les sirven y, pese a hacer un plato más que razonable, se van a su casa. La televisión es lo que tiene. A ver si nos creemos que en otros 'realities' de renombre esto no sucede.
    Aquella frase de que la televisión es la realidad hecha espectáculo me viene que ni al pelo. ¿Qué convierte un acto sencillo en un espectáculo? Las luces, la música, los elementos de distracción, el ruido, el mira aquí que mientras yo muevo la bolita. Pues en la tele la bolita es ésta.
    Obvio, sí, pero también muy sorprendente porque al final esto es la televisión pública que no se nos olvide.

    ¿A que coincide bastante con lo que está pasando esta edición? De los cuatro que se verán las caras esta noche para llegar a la final, las únicas que no se corresponden con ese producto de marketing refinado son Edurne y Elena -me juego el cuello a que no gana ninguna de ellas-.
    Sin embargo, Jorge, el ex futbolista guaperas que se ha salvado programa tras programa más por méritos que no tienen nada que ver con la cocina como su historia de amor con Miri (hoy, en la final, el aspirante hará un plato al que llamará 'Beso'), sería perfecto. Además, contactos no le faltan. No ha habido programa en el que no haya ido algún personaje público que no le reconociera. Loles León, Cayetana Guillén Cuervo... Los años de Ibiza y Formentera dan para mucho.
    Lo mismo que Nathan, jefe de sala de Mr. Kao uno de los locales barceloneses de moda entre famosos. Y no os quiero decir ya Miri, con amistades entre creme dela creme del panorama 'influencer' de este país.

    No sé cuál de todos ellos peleará con Edurne en la final finalísima, pero seguro que entre alguno de ellos está el ganador, y me indigna. Me indigna porque Elena ha trabajado como nadie, ha luchado como nadie y ha avanzado a pasos de gigante. Y qué deciros de Edurne, pues tres cuartos de lo mismo. Todo fuerza, todo bondad y todo cocina. Y no digo que los demás no sean buenas personas, que lo serán, pero como cocineros Edurne y Elena han demostrado mucho más. Es una verdad como un templo. Y, los que faltan y deberían estar: Laila, Odhkuu...
    Lo que queda claro es que por desgracia no es oro todo lo que reluce. Es mejor quitarse la venda y saber que cuando te sientas a ver un programa como 'MasterChef' no es en realidad como nos lo muestran. Este año los espectadores nos hemos dado cuenta. A nadie le encajan cosas como que Miri haya llegado a la final siendo de las más flojitas, que Silene hubiera sido una de las comensales de anteriores ediciones, o que a Jorge le conociera hasta el apuntador, o que Nathan tenga una relación, digamos tan especial, con uno de los miembros del jurado.
    Si a todo esto le sumas expulsiones injustas, llantos incontrolados que ningún espectador sabía a qué venían, valoraciones incomprensibles, etc. pues no queda otra que abrir los ojos y pedir, por favor, que 'MasterChef' no vuelva a darnos una edición como ésta. Por favor.
    P.D.: Sé ya quién es el ganador/a de esta edición pero dejaré que lo descubráis esta noche y valoréis si encaja con lo que hoy cuento. A mí no se me va a escapar, aunque el mismo programa se haya hecho a sí mismo spoiler con la última imagen del vídeo que promociona la final.

    http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/momen-tvs/2017/06/28/los-secretos-de-masterchef-que-evidencia.html

    Yo sabía como funcionaba el concurso más o menos pero me ha parecido un artículo interesante. Hasta creo que voy a verlo hoy.



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    El 90% de lo que sale por la tele es tongo.



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    @Violacabrasmelladas dijo en Los secretos de 'MasterChef' que evidencian el tongo:

    El 90% de lo que sale por la tele es tongo.

    Te lo subo hasta el 96%



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    Se les ve el plumero demasiado, esta edición ha sido la más reality de todas y la que menos me ha molado, la veo porque ya lo vemos todos en mi piso y comentando cosas con mis compañeros de piso y mi novia me lo paso bien pero como programa de cocina deja que desear MUCHO.



  • 5

    no hace falta que me lea el tocho, ya se sabia desde hace tiempo



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    PD: en los comentarios de la noticia tenemos a esta joya del intelectual de su puto pueblo:

    0_1498673732227_upload-ad3f0601-d894-473f-8092-b545f12e4a06

    Me cago en su puta vida, menudo anormal desde el principio hasta el fin. Dice algunas cosas que son bastante ciertas como que elena al final no cocina tan bien como los otros o que silene debería estar fuera desde hace semanas pero es que lo demás... Si Elena se salva es porque al final hacía mejor que otro el plato de la prueba de eliminación que hemos tenido cada esperpento... y porque se mata trabajando en las pruebas de equipo. Que diga que no ha visto ninguna expulsión injusta es para pegarle un cogotazo y quitarle la venda de los ojos a hostias y sobretodo la frase final es para lapidarlo, menudo anormal, ¿¿¿cómo puede decir que le darías el título a alguien más joven para que lo disfrute más??? Se puede ser más puto anormal que este tío??



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    @ZurdoFTW dijo en Los secretos de 'MasterChef' que evidencian el tongo:

    PD: en los comentarios de la noticia tenemos a esta joya del intelectual de su puto pueblo:

    0_1498673732227_upload-ad3f0601-d894-473f-8092-b545f12e4a06

    Me cago en su puta vida, menudo anormal desde el principio hasta el fin. Dice algunas cosas que son bastante ciertas como que elena al final no cocina tan bien como los otros o que silene debería estar fuera desde hace semanas pero es que lo demás... Si Elena se salva es porque al final hacía mejor que otro el plato de la prueba de eliminación que hemos tenido cada esperpento... y porque se mata trabajando en las pruebas de equipo. Que diga que no ha visto ninguna expulsión injusta es para pegarle un cogotazo y quitarle la venda de los ojos a hostias y sobretodo la frase final es para lapidarlo, menudo anormal, ¿¿¿cómo puede decir que le darías el título a alguien más joven para que lo disfrute más??? Se puede ser más puto anormal que este tío??

    A mi me da pena, pero tengo asumido que Edurne no ganará. El comentario ha clavado la perspectiva de TVE o del concurso, a Edurne ya no le pueden sacar tanto partido como a los demás. Como todo está amañado ella no ganará, ojalá gane, pero es imposible. Ojalá el tiempo me lleve la contraria.



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    Paso de leerme el tocho porque más o menos se sabe del tongazo que es el concurso desde que echaron a Emil en su edición por la puta cara, cuando tenía que haber sido el ganador.



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    Yo es que no miro la tele, y aun así no me hace falta verla para deciros que todos los realitis de por si son un tongo. El que no no lo vee así o es ingenuo, o simplemente no quiere creerlo.



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    @Xenomorfo dijo en Los secretos de 'MasterChef' que evidencian el tongo:

    @Violacabrasmelladas dijo en Los secretos de 'MasterChef' que evidencian el tongo:

    El 90% de lo que sale por la tele es tongo.

    Te lo subo hasta el 96%

    Sólo? Diría que os quedáis algo cortos.





Has perdido la conexión. Reconectando a Éxodo.