[Review] [Noticia] [Info] No, Nioh no es un Dark Souls de samuráis


  • 0

    Chicos/as os dejo con este análisis de Nioh dela mano de MC

    alt text

    Nioh | Defy Death - Launch Trailer | PS4 – 01:42
    — PlayStation EU

    Noticia/análisis:

    Sleeper: dícese de un videojuego que, sin generar grandes expectativas entre la comunidad y la prensa especializada, termina siendo uno de los mejores juegos del año.

    A pesar la definición que encabeza este texto, calificar a Nioh como un sleeper sería injusto; aquí no hablamos de un estudio pequeño y, detrás del desarrollo, está el músculo financiero de Sony para convertirlo en uno de los motivos para comprarse una PS4 pero, no cabe duda de que estamos ante una de las sorpresas del año. Ni siquiera aquellos que disfrutaron de las demos (tres, nada menos) podían imaginar que Team Ninja sacaría un título de esta envergadura.

    Tras muchas horas disfrutando del título, tengo claro que el corazón de Nioh es un A-RPG donde el loot (recolección de nuevos objetos) es un pilar fundamental. Sí, estamos ante un título difícil e inclemente con el error, pero también justo y que sabe recompensar al jugador; cada nueva muerte y cada cofre suponen una posibilidad de mejorar el equipo y obtener la pieza necesaria para combatir con mayores garantías ese boss que casi te hace estrellar el mando contra la pared.

    Con un transfondo histórico muy interesante, trabajadas cinemáticas y un argumento que, sin ser brillante, sí mantiene el interés Nioh nos propone ser los protagonistas de una aventura épica durante decenas de horas, en las que daremos forma a nuestro personaje al mismo tiempo que aprendemos a dominar las técnicas de combate. La base de todo es un sistema de evolución constante en el que cada partida somos un poco mejores que en la anterior.

    alt text

    De Dark Souls, arte e influencias

    Calificar a Nioh como poco más que un spin off de Dark Souls nos parece, cuanto menos, arriesgado. Sí, es obvio que Nioh debe mucho a títulos como Dark Souls o Bloodborne (de hecho, los desarrolladores ni se molestan en negarlo) pero ¿cuánto le debe Dark Souls a títulos como Blade: The Edge of Darkness, Castlevania: Symphony of the Night o Lands of Lore?

    Subamos un poquito más la apuesta, os invito a ver este vídeo y adivinar quién es el estudio detrás del juego; ese A-RPG es del año 1994 y se puede considerar como “el abuelo” de lo que luego fue Demon´s Souls, precesor de la saga Dark Souls que todos alabamos. Sí, Nioh tiene mecánicas muy similares a las de Dark Souls, pero también tiene mucho de Ninja Gaiden y Onimusha. En este punto, conviene recordar que Nioh es un proyecto muy veterano, anunciado hace diez años (nota mental: el primer Dark Souls es de 2011) y que contó con dos versiones fallidas para PS3; es obvio que todo lo que ha salido en este tiempo ha influido sobre el desarrollo del Team Ninja.

    Nioh coge las cosas que funcionan bien en Dark Souls, pero también propone una mecánica de combate radicalmente diferente (si queréis, más parecida a Bloodborne) donde se premia el ataque y la agilidad sobre otros factores. En Nioh no es cuestión de acaparar equipo hasta dar con la mejor configuración, sino que es necesario aprender de los oponentes e ir cambiando arma, armadura y magias hasta adaptarnos a él.

    Para algunos, la mecánica de misiones en lugar de un gran mundo interconectado le resta valor. Para otros, entre los que me incluyo, esta arquitectura lineal suaviza la curva de dificultad y resulta menos frustante para el jugador. Sí es justo reconocer que el sistema de subida de niveles y el cambio de almas por Amrita (que perdemos cuando morimos y podemos recoger) tiene parecidos evidentes, pero también diferencias; aquí la Amrita no vale para todo y el dinero tiene suma importancia.

    Por último, calificar un juego en base a la comparación directa con otro puede ser profundamente injusto; por mucho que nos guste Dark Souls, no tiene sentido penalizar a Nioh porque esperamos algo que no nos va a ofrecer.

    Un sistema de combate que pasará a la historia

    Uno de los aspectos que demarcan a Nioh de otros juegos (sí, Dark Souls incluido) es la profundidad de su sistema de combate. Partiendo de dos botones de ataque, uno de esquiva y uno de cobertura, el juego va añadiendo capas de profundidad como los diferentes comportamientos de cada arma, las tres posturas de lucha, las técnicas Ninja y el Omnyo; en lugar de apabullar al jugador desde el minuto uno, Nioh invita a probar hasta dar con el estilo de combate que más nos guste.

    Lo mejor es que aquí no vale con equipar armas y armaduras cada vez mejores para avanzar; muchos enemigos del juego te derrotan por no llevar el equipo adecuado (que no necesariamente siempre es el de mejores estadísticas) o por no afrontar el combate con la perspectiva adecuada. Así, a lo largo de la aventura os veréis obligados a cambiar vuestra forma de jugar en varias ocasiones, en una suerte del camino del guerrero que nos hará cada vez mejores hasta convertirnos en un ser temible.

    La mejor definición para el combate de Nioh es la fluidez; según vayamos dominando los tiempos del juego, los combates ganarán espectacularidad y se convertirán en auténticas coreografías de lucha oriental con momentos tan memorables que querréis volver a ver una y otra vez. Estas sensaciones llegan a su culmen en los enfretamientos contra los jefes finales que obliga no solo a tirar de técnica, sino que es necesario dar vueltas hasta dar con la mejor estrategia. En este punto os recomendamos aguantar y no consultar tutoriales en YouTube a la primera de cambio; Nioh se saborea mucho más cuando eres capaz de afrontar sus retos en solitario.

    alt text

    Discrección técnica al servicio de la jugabilidad

    En la era de los frames y el 4K muchos han olvidado el valor de la dirección artística. En ocasiones, no se trata de mover muchos polígonos o aplicar espectaculares efectos gráficos sino que haya belleza en lo que ves. Es evidente que el músculo técnico importa, pero nunca debería ser una prioridad a la hora de analizar un videojuego.

    Nioh no pasará a la historia por sus gráficos y, a ratos, incluso parece un juego de la generación anterior pero el arte capta a la perfección esa mezcla entre un Japón feudal realista y el mundo místico repleto de demonios y mitología que propone. El apartado sonoro es bueno pero, de nuevo, es fácil detectar que está al servicio de la jugabilidad; con unos buenos auriculares podemos usarlo incluso para detectar cuando un boss va a realizar un ataque o si nuestros impactos han dado en el blanco.

    En Team Ninja eran tan conscientes de que este juego necesitaba un equilibrio entre rendimiento y calidad gráfica que es uno de los pocos títulos de consola en dejar decidir al jugador; ¿quieres máxima fluidez a cambio de sacrificar gráficos? El modo acción te garantiza 60 fps estables ¿No te importan los 30 frames a cambio de subir resolución? modo vídeo o modo variable.

    Aunque el término “resolución adaptativa” puede dar miedo a más de uno, lo cierto es que Nioh funciona muy bien en modo variable; hay escenas donde la resolución baja hasta 720p si es necesario, pero es un juego diseñado para ser disfrutado con fluidez y velocidad. Aspectos como los escasos segundos que tarda el juego en cargar tras una muerte son una buena pista de qué ha querido hacer Team Ninja con este título.

    alt text

    Conclusiones

    Las primeras horas con un juego pueden ser geniales pero cuando un título supera la barrera de las 30 o 40 horas con total frescura es que se han hecho muchas cosas bien. Nioh propone un proceso de continuo aprendizaje donde cada vez jugaremos mejor, pero siempre habrá un jefe preparado para darnos un baño de humildad; la sensación de reto comienza en el tutorial y no termina nunca, por muy bueno que sea tu equipo y por más técnicas que hayas dominado.

    Decíamos en el análisis de Bloodborne que el reto no consiste en hacer un juego con una dificultad desesperante, sino justo. Quitando tres o cuatro momentos puntuales (también presentes en cualquier Souls), Nioh siempre ofrece una lección con cada muerte y es justo eso lo que invita a volver a cargar la partida; adictivo como pocos, estamos ante uno de los imprescindibles del año para PS4 y, probablemente, uno de los pocos títulos de la generación que serán recordados dentro de diez años. Lástima que la política de exclusividades no permita, al menos de momento, disfrutarlo en otras plataformas.

    Total: 9
    -Gráficos: 4
    -Sonido: 4,5
    -Jugabilidad: 5
    -Duración: 5
    -Calidad/Precio: 5

    Fuente: http://www.muycomputer.com/2017/02/15/nioh-analisis-ps4/



  • 1

    Lo cierto es que lo anunciado como novedoso ya es parte de la saga de dark souls, hay jefes que con determinado estilo te joden vivo, aunque siempre es posible pasarlos al menos en el NG, de hecho eso me parece un punto positivo, que seas capaz de superar los bosses como tú quieras siempre que seas lo suficientemente hábil es un punto a favor de la jugabilidad, y dependiendo del tipo de arma que uses también cambia mucho la forma de jugar, no sé de que están hablando. Lo de que te obliguen a cambiar de equipación según el enemigo me da más bien por saco, soy de los que le gusta quedarse con un estilo y seguirlo hasta el final.



  • 2

    Este cae, no se cuando pero cae





Has perdido la conexión. Reconectando a Éxodo.