La vez que un moro se emborrachó con dos tragos de vino.


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    Resumen: Le di de beber a un moro vino, ya que no tenía otra bebida y el puto moro se moría de sed. Se cayó, se enfadó y se fue andando a su casa.

    Corría el año 2010, era un Abril especialmente caluroso, con temperaturas que rondaban los 30ºC a la sombra, estaba en temporada de cosechar naranja, y sí, hablo de estar 10 horas diarias durante toda una semana, en pleno campo y cosechando cajones de 20 Kg cada cuarto de hora. Mi abuelo, un paleto que destinó su vida al campo, me dijo una frase repleta de sabiduría: "Si vas hacer algo que te harte, mejor que lo hagas borracho". Y desde entonces que voy con mi bota de vino colgada al hombro para satisfacer mi sed. Y no hay otra bebida disponible para mi cuadrilla en mis campos, sólo vino y para comer pan, fuet y queso, y todas las naranjas que quieran.

    Resulta que encontré un día a un moro que quería trabajar, me parecía divertido presentarme con un moro ante toda la cuadrilla nacional para ver sus caras, iba a ser la leche. Total, sólo iba a ser un día y el desgraciado sólo se iba a ganar unos 25€. Así que un día, se subió en la furgoneta conmigo y nos dirigimos al campo.

    Pasaban ya unas tres horas recogiendo naranjas cómo si no estuviéramos bien de la cabeza, los árboles ya estaban medios muertos así que recogíamos básicamente a puñetazos y sacudidas al árbol, el moro, iba con unos alicates, no hacía un cajón ni en media hora, menudo noob.

    Llega la hora del Angelus, del descanso de una hora sagrada que le entrego a mis camaradas, en ella bebemos cerveza o vino, nos llenamos la tripa con fuet y hablamos sobre putas, drogas, coches o lo bueno que está la madre de uno o de otro, a veces también nos damos de puñetazos o destripamos un conejo cazado por mi pastor alemán. El moro, al ver que sólo se sirve cerdo y queda poco queso, prefiere comerse una naranja, más ácida que el copón ya que son de mala calidad y son para zumo. Pero él se la come, pero horas más tarde, después del descanso me suplica por bebida, y yo, le doy vino, no tenía otra cosa.

    Así que Hassan, le dio dos buenos tragos de vino, y dijo "amigo, no digas esto a nadie", se agachó por el cajón lo levantó, se cayo de espalda, tropezó contra una acequia, las naranjas se elevaron por los aires a la vez que caían sobre él y para colmo mi perro le mordió la mano alterado por tan estrambótica escena.

    Las risas fueron tal, que me caí yo junto a mis compañeros por tierra, no podíamos respirar, se nos cerraba la glotis de reír y los ojos se nos inundaban de unas lágrimas como piedras, Hassan maldecía en árabe mientras penosamente se intentaba levantar, nadie fue a socorrerlo, así que Hassan se enfadó, me apartó del camino y se fue andando hacia su casa, lo que no sabía es que estaba a 30 Km de la misma. Pero bueno, nunca jamás volví a saber nada de él.



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    Buena historia, le faltaron nazis pero buena historia.



  • 2

    @Xeyetor dijo:

    Buena historia, le faltaron nazis pero buena historia.

    Es real, esta semana que viene sí quieres te vienes conmigo a fanear un poco, trabajarás mucho, sudarás cómo un cerdo, ganarás una miseria pero te lo pasarás bien, garantizado. ;)



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    @Temístocles dijo:

    Es real, esta semana que viene sí quieres te vienes conmigo a fanear un poco, trabajarás mucho, sudarás cómo un cerdo, ganarás una miseria pero te lo pasarás bien, garantizado. ;)

    Me sorprende mucho que el moro pasado el disgusto no te degollara cual cabra por semejante ofensa.



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    @Xeyetor dijo:

    Me sorprende mucho que el moro pasado el disgusto no te degollara cual cabra por semejante ofensa.

    No es por fardar, pero la verdad es que era un morete de 1,60 m, le podía rodear la muñeca juntando mi dedo pulgar con el meñique, y se le veía apurado levantando sólo un cajón. Así que no había riesgo. Con dos ostias lo podías matar.



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    @Temístocles dijo:

    No es por fardar, pero la verdad es que era un morete de 1,60 m, le podía rodear la muñeca juntando mi dedo pulgar con el meñique, y se le veía apurado levantando sólo un cajón. Así que no había riesgo. Con dos ostias lo podías matar.

    No has visto a uno de estos en el día del cordero. De todas formas mi espíritu pedante me pide que le corrija algo y es en que una lucha a vida o muerte la constitución de una persona solo es una de la muchas variables, David mató a Goliat con la honda.



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    era una yamaha.




Has perdido la conexión. Reconectando a Éxodo.