Una historia que escribí para un 'concurso' en 4º de ESO


  • 0

    La escribí en una época en la que estaba muy viciada a Skyrim, usé alguna que otra idea extraída de ahí. Este es el texto:


    Los recuerdos más oscuros vuelven después de mucho tiempo olvidado... Creando un gran vacío.

    No sé si era un sueño o era dolorosa realidad.
    Me encontraba medio muerta encima de una camilla de hospital, ya olía a podrido, no tenía miedo en cumplir con la vida, tenía miedo de lo que escondía.

    Un secreto que casi me cuesta la vida,
    un objeto homicida.
    Personas escondidas,
    mentes retorcidas.

    Un día, hace un tiempo entré en una cueva, en la que me perdí por mi curiosidad, encontré un pedestal en lo que creía que era lo más profundo de ese infierno sin salida. Encima del bloque de piedra había un collar, tenía colmillos y en el centro una especie de tablilla con un escrito, era extraño a la vez que increíble, una joya con más historia que la propia existencia.

    Desearía no haberme adentrado en ese agujero laberíntico donde había un collar satánico.
    Vi como la arena se mecía por la brisa, me guie siguiendo la corriente y encontré la salida. Al salir unos seres negruzcos aparecieron de la nada, con armaduras medievales y cuerpos que desprendían un aura oscura. Estos se abalanzaron sobre mí pero, antes de llegar implosionaron.
    Una voz comenzó a hablarme en un tono tranquilizador:

    -Humano, Soy el Dios Doekihin, si portas mi collar tendrás un poder,
    el poder de desterrar a seres al inframundo solo deseándolo.
    Una vez en el inframundo unos seres crueles denominados "Lacayos de
    Azura", atrapan al desterrado y extraen sus almas metiéndolas
    en lágrimas de Azura.
    Esto solamente se cumple si portas mi collar, humano.

    La voz se desvaneció lentamente y una risa malévola se escuchó lejana.
    De repente los seres oscuros volvieron, me quedé paralizada y recordé la charla y lo deseé.
    Desaparecieron entre sollozos. Una sensación de bienestar rebosó mi cuerpo, aumentando así un estado sádico, ganas de usar más este collar. Me sentía poderosa, esbocé una sonrisa.

    En un tiempo las personas me temían, me trataban con miedo, como a una diosa. Un día soñé en mi pasado, mi honestidad, miedo y preocupación. Recobré la razón, lágrimas de odio resurgieron de mis ojos, gritos, acusaciones, silencio... Sabía que merecía castigo, cerré los ojos y deseé mi destierro al inframundo.
    Un dolor recorrió por mis venas, atemorizando cada célula de mi cuerpo, grité y perdí el conocimiento.

    Al despertar no estaba en casa, estaba en un espacio cerrado, la única iluminación la desprendían una especie de flores que se abrían al cada vez que algo se acercaba.
    Vi un ser encorvado, de ojos negros, grandes orejas y de nariz achatada. La mano de una mujer tiró fuertemente de mí, escondiéndome tras una gran piedra musgosa que desprendía un olor desagradable.
    La mujer esforzó la vista para verme y se sobresaltó.

    -Tú...

    Ella temblaba horrorizada y le respondí:

    -Tranquila, saldremos de aquí.

    Me quité el collar y lo enterré bajo aquella piedra. La mujer fue enseñándome aquel lugar. Había casas de piedra y caminos, ella señaló un gran edificio y dijo:

    -Ellos están esclavizados, cumplen órdenes sin rechistar, parece que
    no tengan alma...
    -Déjalos, le respondí.

    Un edificio se iluminó y poco después empezaron a oírse cánticos en un idioma que desconocía y una palabra se escuchó clara cesando así el proceso, seguidamente oí un grito que me heló la sangre y me erizó la piel.
    Un hombre salió de allí, ya esclavizado, su mirada no transmitía nada, quedó sin alma en aquel proceso. A cada paso hacía un susurro rítmico "Azura".
    Miré a la mujer, su cara quedó deformada por la expresión... Hubo un rato de silencio y ella lo rompió:

    -Papá...

    Echó a correr en centésimas de segundo y una voz atragantada dio la alarma, en pocos minutos la atraparon, con rabia ella me delató poco después.
    Pasaron pocas horas y el edificio volvió a iluminarse, primero sacaron a ella de aquella celda, después a mí.

    Los lacayos miraban a una gran figura, que tenía forma humana, a los pies de aquella estatua había un aparato de tortura, donde colocaron a mi compañera entre cánticos... y volvió a cesar con una palabra pronunciada con más intensidad: "AZURA".
    Una piedra preciosa en forma de lágrima empezó a succionar un aura, sus ilusiones, su miedo... Su alma entre gritos incesables.
    Los lacayos parecían muy molestos por el ruido y la luz, quedaron desorientados, vi mi oportunidad y aproveché para correr, me vi acorralada en una especie de cuartito en el que no cabía más de una persona, con una palanca en la pared, la cual accioné como última opción antes de que me atrapasen, así descubrí que el cuartito era en realidad un ascensor, al ascender perdí la noción y desmayé.

    -¡Humano!...
    -¡Humano!

    Abrí los ojos y vi un vacío. Parecía que estaba en otro plano, no era mi mundo. Me percaté de que me hablaba una luz y presté atención con curiosidad.

    -Noto que tienes vida, algo que yo necesito.
    -¿Qué eres? Le pregunté.
    -Soy Azura, Diosa y ama de todas las almas desdichas que me envías.

    Un gran odio brotó de mí y antes de poder hacer nada ella prosiguió:

    -Todos los humanos iguales, queriendo ser héroes, pero acaban muertos.

    Seguidamente hizo una risa cantarina.

    -Puedo hacer algo por ti. ¿Te interesa?, Este plano es el tiempo, nada puede dañar o ser dañado, puedo hacer que nada haya ocurrido, pero tú darás la vida por ello.
    -Hazlo. Dije casi sin pensar.
    -Lo mejor de todo, si accedes a esto, cuando mueras me quedaré con
    lo que más aprecio: Tu alma es poderosa.
    Piénsalo.

    Recordé mi vida, el calor de mi familia, la necesidad de cariño, la preocupación, el amor, la tranquilidad, la sorpresa...
    Con una gran sonrisa y ojos cristalizados tomé una decisión:

    -Hazlo.

    Un eco quedó de fondo y me nubló la vista.
    Cuando pude volver a ver estaba en la cueva, frente al pedestal y el collar. Un estruendo más fuerte que mil tanques hizo temblar hasta el último milímetro de aquella cueva, que empezó a venirse abajo.
    En un intento de huir quedé sepultada de una manera muy cruel, las piedras no me aplastaron, me atraparon.
    Mi muerte iba a ser segura y dolorosa por asfixia, en unos pocos minutos perdí el conocimiento.

    Desperté en una camilla, necesitaba un tubo para respirar, pero sobreviví.
    Nada había sucedido, pero siempre viviré con miedo, miedo a la vida.


    El dato interesante es que no gané el concurso.



  • 1

    uffff....¿no sacaste DVD?



  • 2

    @dehm dijo:

    uffff....¿no sacaste DVD?

    Aunque lo sacara no te lo mirarías y lo sabes.



  • 3

    Me espero a que la compre Marvel



  • 4

    Yo tengo que tener por ahí guardado un cuento que escribí para el certamen literario de mi colegio cuando estaba en 5º de primaria, con el que por cierto gané el certamen absoluto quedando por delante de los de 6º :number1:



  • 5

    @adrian dijo:

    Yo tengo que tener por ahí guardado un cuento que escribí para el certamen literario de mi colegio cuando estaba en 5º de primaria, con el que por cierto gané el certamen absoluto quedando por delante de los de 6º :number1:

    Otro koala....otro @Koala !!! :aidiomio:



  • 6

    @LaLiNk dijo:

    No sé si era un sueño o era dolorosa realidad

    Hasta ahí he llegado.



  • 7

    Me espero a que @dehm se vea el DVD y me lo cuente :sisi3:



  • 8

    @LaLiNk dijo:

    La escribí en una época en la que estaba muy viciada a Skyrim, usé alguna que otra idea extraída de ahí. Este es el texto:

    Los recuerdos más oscuros vuelven después de mucho tiempo olvidado... Creando un gran vacío.
    No sé si era un sueño o era dolorosa realidad.
    Me encontraba medio muerta encima de una camilla de hospital, ya olía a podrido, no tenía miedo en cumplir con la vida, tenía miedo de lo que escondía.
    Un secreto que casi me cuesta la vida,
    un objeto homicida.
    Personas escondidas,
    mentes retorcidas.
    Un día, hace un tiempo entré en una cueva, en la que me perdí por mi curiosidad, encontré un pedestal en lo que creía que era lo más profundo de ese infierno sin salida. Encima del bloque de piedra había un collar, tenía colmillos y en el centro una especie de tablilla con un escrito, era extraño a la vez que increíble, una joya con más historia que la propia existencia.
    Desearía no haberme adentrado en ese agujero laberíntico donde había un collar satánico.
    Vi como la arena se mecía por la brisa, me guie siguiendo la corriente y encontré la salida. Al salir unos seres negruzcos aparecieron de la nada, con armaduras medievales y cuerpos que desprendían un aura oscura. Estos se abalanzaron sobre mí pero, antes de llegar implosionaron.
    Una voz comenzó a hablarme en un tono tranquilizador:
    -Humano, Soy el Dios Doekihin, si portas mi collar tendrás un poder,
    el poder de desterrar a seres al inframundo solo deseándolo.
    Una vez en el inframundo unos seres crueles denominados "Lacayos de
    Azura", atrapan al desterrado y extraen sus almas metiéndolas
    en lágrimas de Azura.
    Esto solamente se cumple si portas mi collar, humano.
    La voz se desvaneció lentamente y una risa malévola se escuchó lejana.
    De repente los seres oscuros volvieron, me quedé paralizada y recordé la charla y lo deseé.
    Desaparecieron entre sollozos. Una sensación de bienestar rebosó mi cuerpo, aumentando así un estado sádico, ganas de usar más este collar. Me sentía poderosa, esbocé una sonrisa.
    En un tiempo las personas me temían, me trataban con miedo, como a una diosa. Un día soñé en mi pasado, mi honestidad, miedo y preocupación. Recobré la razón, lágrimas de odio resurgieron de mis ojos, gritos, acusaciones, silencio... Sabía que merecía castigo, cerré los ojos y deseé mi destierro al inframundo.
    Un dolor recorrió por mis venas, atemorizando cada célula de mi cuerpo, grité y perdí el conocimiento.
    Al despertar no estaba en casa, estaba en un espacio cerrado, la única iluminación la desprendían una especie de flores que se abrían al cada vez que algo se acercaba.
    Vi un ser encorvado, de ojos negros, grandes orejas y de nariz achatada. La mano de una mujer tiró fuertemente de mí, escondiéndome tras una gran piedra musgosa que desprendía un olor desagradable.
    La mujer esforzó la vista para verme y se sobresaltó.
    -Tú...
    Ella temblaba horrorizada y le respondí:
    -Tranquila, saldremos de aquí.
    Me quité el collar y lo enterré bajo aquella piedra. La mujer fue enseñándome aquel lugar. Había casas de piedra y caminos, ella señaló un gran edificio y dijo:
    -Ellos están esclavizados, cumplen órdenes sin rechistar, parece que
    no tengan alma...
    -Déjalos, le respondí.
    Un edificio se iluminó y poco después empezaron a oírse cánticos en un idioma que desconocía y una palabra se escuchó clara cesando así el proceso, seguidamente oí un grito que me heló la sangre y me erizó la piel.
    Un hombre salió de allí, ya esclavizado, su mirada no transmitía nada, quedó sin alma en aquel proceso. A cada paso hacía un susurro rítmico "Azura".
    Miré a la mujer, su cara quedó deformada por la expresión... Hubo un rato de silencio y ella lo rompió:
    -Papá...
    Echó a correr en centésimas de segundo y una voz atragantada dio la alarma, en pocos minutos la atraparon, con rabia ella me delató poco después.
    Pasaron pocas horas y el edificio volvió a iluminarse, primero sacaron a ella de aquella celda, después a mí.
    Los lacayos miraban a una gran figura, que tenía forma humana, a los pies de aquella estatua había un aparato de tortura, donde colocaron a mi compañera entre cánticos... y volvió a cesar con una palabra pronunciada con más intensidad: "AZURA".
    Una piedra preciosa en forma de lágrima empezó a succionar un aura, sus ilusiones, su miedo... Su alma entre gritos incesables.
    Los lacayos parecían muy molestos por el ruido y la luz, quedaron desorientados, vi mi oportunidad y aproveché para correr, me vi acorralada en una especie de cuartito en el que no cabía más de una persona, con una palanca en la pared, la cual accioné como última opción antes de que me atrapasen, así descubrí que el cuartito era en realidad un ascensor, al ascender perdí la noción y desmayé.

    -¡Humano!...
    -¡Humano!
    Abrí los ojos y vi un vacío. Parecía que estaba en otro plano, no era mi mundo. Me percaté de que me hablaba una luz y presté atención con curiosidad.
    -Noto que tienes vida, algo que yo necesito.
    -¿Qué eres? Le pregunté.
    -Soy Azura, Diosa y ama de todas las almas desdichas que me envías.
    Un gran odio brotó de mí y antes de poder hacer nada ella prosiguió:
    -Todos los humanos iguales, queriendo ser héroes, pero acaban muertos.
    Seguidamente hizo una risa cantarina.
    -Puedo hacer algo por ti. ¿Te interesa?, Este plano es el tiempo, nada puede dañar o ser dañado, puedo hacer que nada haya ocurrido, pero tú darás la vida por ello.
    -Hazlo. Dije casi sin pensar.
    -Lo mejor de todo, si accedes a esto, cuando mueras me quedaré con
    lo que más aprecio: Tu alma es poderosa.
    Piénsalo.
    Recordé mi vida, el calor de mi familia, la necesidad de cariño, la preocupación, el amor, la tranquilidad, la sorpresa...
    Con una gran sonrisa y ojos cristalizados tomé una decisión:
    -Hazlo.
    Un eco quedó de fondo y me nubló la vista.
    Cuando pude volver a ver estaba en la cueva, frente al pedestal y el collar. Un estruendo más fuerte que mil tanques hizo temblar hasta el último milímetro de aquella cueva, que empezó a venirse abajo.
    En un intento de huir quedé sepultada de una manera muy cruel, las piedras no me aplastaron, me atraparon.
    Mi muerte iba a ser segura y dolorosa por asfixia, en unos pocos minutos perdí el conocimiento.
    Desperté en una camilla, necesitaba un tubo para respirar, pero sobreviví.
    Nada había sucedido, pero siempre viviré con miedo, miedo a la vida.

    El dato interesante es que no gané el concurso.

    te doy megusta por el curr.... por el detalle. Pero vamos, que aun no me lo he leido no te vayas a creer que tu historia es buena o algo porque ni puta idea, de aquí a 3 días, cuando lo acabe, te diré



  • 9

    @dehm dijo:

    Otro koala....otro @Koala !!! :aidiomio:

    Esa cara me puede :qmeparto:

    Habrán mas koalas, pero yo soy el bueno.



  • 10

    @Koala dijo:

    Esa cara me puede :qmeparto:
    Habrán mas koalas, pero yo soy el bueno.

    Una historia de amor más bonita que crepúsculo.

    P.D: @LaLiNk mola la historia :mola:, pero no es merecedora de ganar el concurso.



  • 11

    una historia que me ha dejado en vilo



  • 12

    @dehm dijo:

    Otro koala....otro @Koala !!! :aidiomio:

    ¿Qué pasa con los koalas? xD La verdad que este lo tengo demasiado navideño.. xD Tendré que cambiarlo jajaja



  • 13

    Vaya did not read lol más rico me acabo de marcar



  • 14

    y las fototetas?



  • 15

    @adrian dijo:

    ¿Qué pasa con los koalas? xD La verdad que este lo tengo demasiado navideño.. xD Tendré que cambiarlo jajaja



  • 16

    La historia que inspiró a Patrick Rothfuss a acabar su tercer libro de la Crónica del asesino de reyes.




Has perdido la conexión. Reconectando a Éxodo.