El día que me vi obligado a abandonar a un niño +tocho


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    Lo dicho en el título. Sï, he abandonado a un niño, pero vamos a matizarlo, que no quiero a los cuerpos de seguridad del Estado en mi casa llevándome ante la ley por una cosa que no he hecho.

    Esto ocurrió el año pasado, tras varios meses de trabajo intenso con un niño, finalmente tuve que dejar de lado el proyecto que tenía en mente por diversas cuestiones.

    El asunto empezó a principios de curso de 2014. Empecé muy ilusionado con un niño de unos 11 años que necesitaba ayuda con alguna asignatura. Hablé con la madre y, al percibir que estaba muy preocupada, puse todo mi empeño y esfuerzo en intentar sacar adelante a este chaval.

    Me comentó varias cosas de él, cosas que a día de hoy muchas veces tengo en cuenta para decidir si ayudo o no ayudo a un alumno, y luego veréis el porqué,

    1. Es un chaval un poco despistado.
    • Esta afirmación por sí sola se puede aceptar. Quién no ha sido despistado en el colegio y ha necesitado que le recoloquen en el camino.
    1. Es un chaval inteligente.
    • Primer síntoma: vago de cojones. Aquí tampoco hay problema ya que en teoría yo también era un chaval inteligente y lo que me faltaba para sacar buenas notas y aprobar en condiciones era esforzarme más e hincar codos. Algo solventable.
    1. Es un poco travieso. Aquí las cosas comienzan a complicarse. Que los factores 1 y 2 estén juntos no me preocupa tanto. Eso se termina educando pero el hecho que sea travieso me preocupaba. Y no precisamente lo noté cuando hablé con la madre por teléfono sino cuando tuve las primeras clases con el niño.
    2. El niño me comenta que los profesores "le tienen manía": aquí empiezan a saltar las alarmas de verdad. El mito del profesor que tiene manía a un alumno. :sisi3: Estoy de acuerdo en que como profesor, puedes tener preferecias de alumnos, pero no como para beneficiar o perjudicar; siempre se tienen en cuenta datos objetivos (evaluaciones) y de comportamiento (algo más subjetivo, pero evaluable).

    ¿Qué necesitaba el niño? Antes de saber la que me iba a caer, pues pensé: apoyo, con algunas asignaturas, aprender a estudiar y conseguir hábitos de estudio. Ese era mi principal objetivo... cuando pasaron varios meses, cambió completamente mi objetivo.

    Pero vamos a profundizar un poco más. Las primeras clases fueron realmente bien. Yo me preparaba mi material, tanto de inglés como ciencas en inglés, estudiábamos el temario y hacíamos deberes si daba tiempo. En mis clases prefiero que el alumno no haga deberes: es mi hora y no me considero un profesor del tipo "vigilante". A mí me gusta enseñar, y hacer los deberes del colegio en mi hora de trabajo es una pérdida de tiempo. Lástima que los padres no lo vean así y tengas que tragar... pero ese es otro asunto.

    La siguiente semana había cambiado algo. He de decir que me gusta ser un profesor cercano tanto con los padres como con el alumno. Considero importante la empatía y una buena relación para generar confianza y que el alumno pueda (perdón por la cacofonía) confiar en mí y dejarse ayudar. El caso es que noté muy muy cercano al niño, tanto, que me empezó a hacer preguntas personales, qué hacía, por qué iba a su casa, etc. En ese momento uno piensa: es un niño, no hay mayor trascendencia.

    Según pasaban las semanas, el cambio era más visible. Uno llega al domicilio del alumno y pregunta por los exámenes que ha tenido: TODO SOBRESALIENTES. Y digo yo, genial, muy bien. Al principio desconfié porque venía de tener unas notas muy bajas pero como el niño era inteligente y en clase trabajaba bien, pues no dudé.

    Siguen pasando las semanas y ya la cosa vuelve a cambiar. Empieza a decirme que tiene muchos deberes, que necesita ayuda que por favor que le eche un cable... Normalmente había hecho solo los deberes y no me había pedido ayuda antes. Uno se fija en los libros de texto y ejercicios de hoy en día y no son nada complicados, se les da todos muy mascado. Es casi copiar y pegar. Total, que me enseña el libro y empezamos a hacer los ejercicios ese día.

    La semana siguiente ocurre lo mismo... deberes, deberes, deberes y más deberes. No entendía cómo mandaban tantos deberes así de sopetón si hasta ahora había podido hacerlos solos. La cosa me mosqueaba pero como los resultados iban bien, la madre estaba contenta y no había quejas por ningún lado, pues consentí esa situación. Desde ese momento, las clases eran de la siguiente manera:

    1. Llego, saludo, pregunto notas o futuros exámenes.
    2. Me responde con los resultados que tenga.
    3. Me dice que tiene deberes.
    4. Pasamos los 55 minutos restantes con deberes.
    5. (Personalmente no hemos avanzado una puta mierda).

    Vuelve a decirme en la siguiente clase que ya no tiene deberes y que tiene que estudiar verbos. Hasta ahora, había tenido varios exámenes de verbos y todos había sacado buenas notas. Conmigo anteriormente había repasado pero desde que solo hacíamos deberes, no habíamos tocado ese aspecto.

    Al final de la clase, se me acerca la madre y me folla...

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    Es broma, es para relajar la tensión en el ambiente que me estoy poniendo muy malo por recordar todo esto. Pues resulta que se me acerca la madre y me dice que tiene que hablar conmigo, que los resultados no están siendo buenos, que qué está pasando. Y claro, me quedo extrañado porque todas las notas que me ha dicho que ha ido sacando el niño han sido buenas, todo aprobado y con notas altas.

    Ahí ya la madre tiene un cambio de cara brutal y dirige su mirada al niño. Resulta que me había estado mintiendo con los resultados. Pero no se queda ahí la cosa, que no llevaba los deberes hechos a clase. :roto2: Me quedé. Porque claro, desde hacía unas semanas estábamos haciendo todos los deberes, todos durante casi toda la clase.

    Y es que me comenta la madre que no había hecho los deberes desde principio de curso hasta hace unas semanas que es cuando el niño me dijo que necesitaba ayuda con ellos :facepalm: Los problemas van subiendo... Y, finalmente, la madre le dice al niño: saca tu carpeta que ahí tienes todos los exámenes que me lo ha dicho la profesora.

    Saca la carpeta y empiezo a ver las notas de los exámenes: 1, 2, 4, 4, 3, 2, 0, 1... y así sucesivamente. Sin un patrón específico pero siempre por debajo del cuatro.

    Ahí, en ese mismo instante me entraron ganas de incrustar mi raqueta en la cabeza del chaval... A partir de ahí cambié totalmente mi actitud. Seguía siendo cercano pero no tan cercano como antes. El chaval lo notó... y precisamente el cambio que más notó es que traje mi propio cuaderno de actividades donde íbamos a empezar casi desde cero para tapar todas las lagunas. Traía mis propios deberes y mi teoría para darle caña al asunto. Retomé lo que empecé con este chaval pero que se vio truncado por los supuestos puñeteros deberes. Eso sí, las clases pasaron a un nivel de exigencia mucho mayor.

    El niño no se lo esperaba y dado que mi cambio fue muy radical, casi entra en shock de todas las cosas que tenía que hacer de repente. Los deberes de clase obligatoriamente tenía que hacerlos (al menos los del lunes y martes, ya que yo iba el miércoles) y enseñármelos el miércoles y comprobar que estaban hechos y corregidos.

    Aparte, tenia mis propiios ejercicios para hacer en casa junto con las tareas de estudio que mandaba para casa. Estudio de verbos o lo que yo tuviera planificado. Después de estar así casi un mes, la situación se volvió tensa.

    No hacía las tareas, se puso en modo ogro en clase, me respondía, insultaba, faltaba al respeto... era el colmo de lo absurdo y no había vivido una situación tan exagerada en una clase con ningún alumno. Recordemos que como profesor sí que parte de mi trabajo es educar, pero no aguantar gilipolleces.

    El caso es que esto se fue alargando. Hablé en diversas ocasiones con la madre y por su preocupación y ganas de que su hijo saliera adelante, decidí continuar con las clases a pesar de lo incómodo de la situación. Hice de tripas corazón y retomamos las clases. El niño comprendió (al menos durante unos días) que se le quería ayudar...

    Eso es, durante unos días... porque cuando pasaron suficientes días, se olvidó de todo lo hablado, de lo que había prometido y del esfuerzo que estábamos haciendo todos en la familia por él. La situación empeoró y me llegó a amenazar. ¿Un niño de 11 años, tamaño rata amenazando a un tío de 100 kilos y 1,90 metros? En fin... tras esa amenaza le sugería, en voz baja, que como volviera a amenazarme salía volando por la ventana.

    El chaval se llegó a traer en más de una ocasión algún juguete de la habitación (que si una peonza de los chetos, una consola, que si unos primáticos, parte de su disfraz de Halloween...). Rayaba lo absurdo de nuevo con el agravante de que no hacía nada, las notas empeoraban y yo volvía a sentir que estaba perdiendo mi valioso tiempo y que la mujer estaba tirando el dinero que tanto le costaba ganar. Otra cosa no seré, pero siempre justo y honrado y si creo que las cosas no van bien y el chaval no quiere hacer nada y no me deja actuar, prefiero cortar las clases aunque pierda ese cliente.

    Y, por fin, llegamos a las dos últimas clases que di con el chaval. Se presentó con un balón de fútbol en la clase, estuvo medio jugando. Le quité el balón, me empezó a gritar. Se acercó la madre desde la cocina y le pedí por favor que se marchara, que esto lo solucionaba yo. No iba a zurrar al chaval ni mucho menos, pero iba a dejarle las cosas bien claras. Balón se queda conmigo.

    Le ordeno que se ponga a hacer los deberes y que los íbamos a corregir en 5 minutos. No hace los deberes y ahí empieza una discusión que atajo rápidamente. O haces los deberes o le pido permiso a tu madre para pinchar el balón (la madre ya me lo había concedido - de broma, eso sí- pero para que viera que las cosas no se hacían como el quería, que todo tenía consecuencias).

    Ahí ya empieza a enrabietarse, a dar golpes contra la mesa, los objetos del mueble de la televisión, empotra el mando contra el suelo... Salgo del salón y me voy a hablar con la madre directamente. Le cuento lo sucedido y le comento que desgraciadamente, esta ha sido mi última clase. Con todo mi pesar tuve que tomar esa decisión.

    Ay dios mío cuando se lo digo; se medio echa a llorar, que nadie quiere ayudar a su hijo, que pobre de ella que no tiene a nadie que le ayude...

    Otra vez vuelvo a caer en la trampa y comento: "como veo que lo necesitas, vamos a dar una nueva oportunidad, pero eso sí, solo tiene la siguiente clase para demostrar que de verdad quiere mi ayuda. Yo ya he hecho todo lo que está en mis manos para sacar lo mejor de él y no ha querido, no se ha dejado". Así que la madre acepta el trato y lo ve justo.

    Día D: último día de clase. Es tontería que lo retrase más y que os ponga algo más de intriga cuando se veía venir desde hace unas cuantas líneas.

    Llego al hogar y le veo sentado en una de las mesas haciendo deberes.

    Yo: "Alex, tenemos que empezar la clase".
    Alex: " No, estoy haciendo los deberes".

    La primera derecha al pómulo... pensé

    Yo: "pero vamos, que tenemos cosas que hacer".
    Alex: "paso de la clase, que tengo deberes de matemáticas".

    Me hierve la sangre pero intento estar calmado... a ver si había manera de reconducirlo por las buenas

    Yo: "Pero venga, que las mates se te dan bien y luego puedes hacerlo"
    Alex: "que me dejes en paz que tengo deberes!!!!!!!!"

    Ahí me caliento, me levanto de la mesa, me acerco a él y le quito los bolígrafos, libro y cuaderno de matemáticas. Ahí empieza a insultarme, me intenta dar una patada que por suerte pude esquivar.

    Suerte... suerte para él, porque si me llega a dar, la hostia que se lleva es comparable al impacto del meteorito que extinguió a los dinosaurios en la Tierra.

    Fianlmente viene la madre, nos sentamos los tres a hablar... El niño ausente, pasaba del tema, cortaba la conversación, no quería oír nada. Como el niño no quería que la madre ni yo habláramos, pues empezó a empujarla a ella en varias ocasiones. Me extrañó que la madre no le soltara un guantazo. Así que me dirigí al chaval y dije: o paras o te paro yo. No paró así que le cogí de la camiseta y lo aparté . Se medio calmó y se fue a su habitación no sin golpear todo con lo que se cruzaba.

    Fue bastante épico porque el padre había llegado de trabajar hace poco y es iba a echar a dormir (trabajaba de noche en un bar). Se acerca y comienzo a relatarles toda la historia de ese día... porque de lo anterior ya estaban al tanto.

    Finalmente, medio triste y medio enfadado, les digo que las clases con Alex acaban ese mismo día. Les comento que he intentado hacer todo lo posible pero que mientras el niño siga con esa actitud yo no puedo hacer nada. Les digo como he comentado más arriba que mi tarea sí es educar (en parte) a mís alumnos pero que no tengo que aguantar el trato, las formas e insultos que estaba recibiendo. Me pagan esa última clase y salgo del domicilio por última vez.

    Aquí no acaba la cosa: solo una o dos líneas más. Al salir de la casa, oigo gritar al padre AAAAAAAAALEX, VEN AQUÍ. Y lo último que recuerdo es escuchar al padre aporrear una puerta y, seguido escuchar un grito y los lloros del niño.

    Mentiría si dijera que no me alegré de escuchar cómo le zurraban al niño.

    RESUMEN: no hay resumen, parguela.

    Conclusión: ahora, gracias a este incidente, me he vuelto menos empático con los alumnos, menos cercano y siento que he perdido parte de mis orígenes como profesor y que todas las cosas que ganaba por mi forma de ser y tratar a mis alumnos las he perdido a cambio de no volver a sufrir situaciones de este tipo.

    ¡Buen día!

    Siento si hay alguna falta de ortografía por ahí, pero es que no me apetece revisarme el texto :mgalletas:



  • 1

    lo leo luego

    ..
    .
    .

    .
    ..

    .
    .
    .
    .
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    .

    no



  • 2

    profesor-qwpiruleta.

    el que premia con una pirtuleta si estudias y patada en la boca si no.



  • 3

    Yo intenté darle clases a una niña hace años y casi me follo a la madre pero salí huyendo porque estaba loca del coño. Si llego a saber esta mierda de historia no leo ni el título del post.



























    Es broma.

    Enseñar tiene que ser por vocación y además tener bastante paciencia (yo le hubiera dado un mamporrazo al niño gordo comedoritos a las primeras de cambio). Lo de la niña de más arriba es cierto (lo de la madre también pero con final feliz) pero cuando vi que la niña no avanzaba más dejé de ir y de dar clases. A pesar del polvazo con la madre la experiencia no fue buena y preferí no repetir.



  • 4

    Piru, q un tío de 100 kilos y metro noventa no pueda encauzar a un futuro ninia...

    Haber llamado a hermano mayor conio



  • 5

    no hay tema serio y por tanto did not read lol hamijo

    quién sa follao a tu bitch? Yung Beef



  • 6

    @Zitcher dijo:

    profesor-qwpiruleta.
    el que premia con una pirtuleta si estudias y patada en la boca si no.

    Ya sabes, o mano dura o no hay nada que hacer.

    @JoseAsecas dijo:

    Yo intenté darle clases a una niña hace años y casi me follo a la madre pero salí huyendo porque estaba loca del coño. Si llego a saber esta mierda de historia no leo ni el título del post.



























    Es broma.
    Enseñar tiene que ser por vocación y además tener bastante paciencia (yo le hubiera dado un mamporrazo al niño gordo comedoritos a las primeras de cambio). Lo de la niña de más arriba es cierto (lo de la madre también pero con final feliz) pero cuando vi que la niña no avanzaba más dejé de ir y de dar clases. A pesar del polvazo con la madre la experiencia no fue buena y preferí no repetir.

    Joder, eres un puto salido. Por suerte o desgracia, las madres de mis alumnos han sido y son todas unas orcos.

    @bean dijo:

    de todo se aprende, ya volverás a empatizar y seguro que haberlo escrito y contado lo acelera

    Puede que sea así... ojalá cambien algo las cosas :nusenuse:



  • 7

    a pues a



  • 8

    @tomapiruleta dijo:

    Ya sabes, o mano dura o no hay nada que hacer.

    Joder, eres un puto salido. Por suerte o desgracia, las madres de mis alumnos han sido y son todas unas orcos.
    Puede que sea así... ojalá cambien algo las cosas :nusenuse:

    La historia es muy larga pero el tema de darle clases a su hija fue una "coartada" para ella, a la que ya conocía de antes, que lo que buscaba era un buen pollazo en to el bebe. Y yo se lo di y salí corriendo.



  • 9

    @bean dijo:

    todo cambia, eso está claro. la inocencia se pierde, por desgracia, y hay que saber conservar la ilusión y la esperanza a pesar del entorno. no digo que sea fácil
    la situación que planteas me recuerda a la visión que se puede tener de las relaciones de pareja después del fracaso de tu primer amor: hay que reeducarse a uno mismo para encontrar otra vez esa fuerza
    perdón por el tochbo

    Joder, ni que fuera un tocho como el mío :qmeparto:

    Sí, me parece una buena comparación :mola:

    @JoseAsecas dijo:

    La historia es muy larga pero el tema de darle clases a su hija fue una "coartada" para ella, a la que ya conocía de antes, que lo que buscaba era un buen pollazo en to el bebe. Y yo se lo di y salí corriendo.

    Qué crack eres. El cocinero que daba clases paticulares a cambio de pollazos



  • 10

    Interesante @profesor-QW



  • 11

    Si crees que el problema era tuyo por empatizar con el alumno, creo que estás equivocado, un niño malcriado seguirá siendo malcriado empatices con él o no. De todas formas, a veces empatizar con ciertos alumnos ayuda mucho a llevar mejor las clases (creo), aunque en este caso te haya tocado aguantar semejante maleducado.



  • 12

    didnt read lol



  • 13

    @Lynch dijo:

    Si crees que el problema era tuyo por empatizar con el alumno, creo que estás equivocado, un niño malcriado seguirá siendo malcriado empatices con él o no. De todas formas, a veces empatizar con ciertos alumnos ayuda mucho a llevar mejor las clases (creo), aunque en este caso te haya tocado aguantar semejante maleducado.

    Empatizar siempre ha sido mi intención y lo veo bien, pero he perdido cierta gracia que tenía con los alumnos, sobre todo con los niños. También imparto clases a adultos y con ellos todo funciona de manera muy diferente: bromas, cachondeo en clase, buen rollo, trato genial. Pero el momento de trabajo es de trabajo y el momento de risa es de risa, cosa que los niños no suelen diferenciar.



  • 14

    ¿Resumen?
    Gasté mi cuota mensual de leer tochamenes con aquel copypaste del que se acostaba con una puta traficante de drogas :sisi3:



  • 15

    que pasa poir que este gordo el niño no lo ayudas?



  • 16

    vaya niño rata te tocó, aun que aguantaste tiempo la verdad, al leer tu historia, me queda claro que no tendría paciencia para ser profesor.
    No obstante bravo por tu actitud.



  • 17

    @dehm dijo:

    ¿Resumen?
    Gasté mi cuota mensual de leer tochamenes con aquel copypaste del que se acostaba con una puta traficante de drogas :sisi3:

    no ves el titulo: no quiere ayudar a niño tocho :facepalm:

    verguenza me daría



  • 18

    @repartidordepizzas dijo:

    no ves el titulo: no quiere ayudar a niño tocho :facepalm:
    verguenza me daría

    ¿Desde cuando ser un niño tocho es motivo para no ser ayudado, @tomapiruleta ? :qtedoy:



  • 19

    Entonces la policía sabía que los de asuntos internos les iban a tender una trampa? :elrisas:
    Ahora en serio, un profesor como tu me hubiera venido bien en mis tiempos xD



  • 20

    Bueno e leido una parte y si soy tu a la primera putada que me hiciere acababa con los dos ojos moraos y mira que yo no me contengo ni si quiere con padres.....




Has perdido la conexión. Reconectando a Éxodo.